¿Y qué tal duerme? ¿Y qué tal come?… comer y dormir…. “LOS TEMAS” de los que más se habla desde que tu bebé nace para después… posiblemente… caer en la preocupación de si tu peque es un comedor selectivo o si su comportamiento es algo que tiene que ver con su edad.
Esta publicación la escribo tomando inspirada en la charla que recibí de Maryann Jacobsen, experta en nutrición infantil y lo hago porque comer y dormir están relacionados entre ellos, de hecho, varias de las veces, cuando los peques empiezan a dormir mejor ¡Comen mejor!
Es muy común escuchar varios mitos en cuanto a la alimentación de los peques, sobretodo cuando se trata de peques que claramente te dejan saber que comer no es su prioridad.
Estas creencias además de poner en riesgo la relación del peque con la comida, hacen que el momento de comer sea un sufrimiento para toda la familia.
Es por esto que es muy importante conocer estos mitos y las realidades detrás de ellos para que así puedas hacer un mejor trabajo al alimentar a tu peque, al acompañarle a desarrollar esta habilidad y sobretodo, a regresar la alegría a la mesa familiar.
Los 5 mitos más usuales y las verdades detrás de ellos:
Mito 1: “Una vez que es un buen comedor, así será toda su vida”
Es común escuchar a mamás o papás hablar de lo bien que come su peque de 15 meses y no pueden creer el problema que tienen otros padres con la hora de comer porque tienen en casa un comedor selectivo.
Lo que no saben estos padres es que sus hijos están en la etapa “luna de miel del comer”. Esta etapa es en la que la mayoría (no todos) de los niños pequeños aceptan una gran variedad de comida.
Mientras que cada mamá/papá quiere tomar crédito porque su bebé come de todo, es lo que es de esperarse ya que el crecimiento está en su momento de mayor actividad y sus pequeñas mentes no han aprendido a resistirse aún.
En vez de confiarse con esto, lo ideal es tomar ventaja de esta etapa y que ofrezcas la mayor variedad posible de alimentos.
Si aún no lo practicas, ¡Te animo a compartir los momentos de las comidas con tu bebé! Aunque sea una de ellas. Lo que por tu dinámica familiar te sea posible, sin sacrificar el horario que tu bebé necesita para que el sueño no tenga impedimentos.
NOTA: Si tu bebé a penas empieza con los sólidos, apoyate de la orientación de tu pediatra y de tu propio instinto para saber en qué momento ir introduciendo cada nuevo alimento.
Mito 2: Ser selectivo para comer es siempre malo
Es común notar cambio en los peques alrededor de los 12-24 meses. De pronto rechazan todo lo verde o no quieren cenar. El mito es que estos hábitos de ser más selectivos son malos, cuando en realidad son parte de cómo los peques se desarrollan.
La mayoría no son selectivos como resultado de lo que haces o dejas de hacer, simplemente es que ya no crecen tan rápido como antes y naturalmente se vuelven más escépticos en cuanto a probar algo nuevo.
De hecho, el miedo a probar nuevos alimentos tiene sus mayores niveles entre los 2 a 5 años. En un estudio el 27,6% de los niños de 3 años clasificados como “comedor selectivo” bajó a un 13,6% a los 6 años.
Eso no quiere decir que a los 6 años deja de ser comedor selectivo, pero normalmente mejora al entrar a la primaria. Durante esta etapa en que son más selectivos, a los peques dejan de gustarles algunos de los alimentos que antes les gustaban o comían de modo irregular y se resisten a probar algo nuevo o diferente.
Mito 3: «Es totalmente responsabilidad de los cuidadores el tener a un comedor selectivo»
Hay muchos artículos que culpan a los padres que por su forma de hacer las cosas su peque come mal. Esto es el mito más dañino de todos. Se ha visto que ser comedor selectivo, además de ser parte del desarrollo, tiene un componente genético.
Los estudios sugieren que 70% de los niños menores de 6 años son sensibles a los componentes que se encuentran en muchos vegetales, por lo cual es muy probable que por esta razón los rechacen.
Otro estudio mostró que tanto la genética como el ambiente afectan las preferencias por los alimentos y encontró que mientras el gusto por la fruta, verduras y proteínas tiene un componente genético, el gusto por los alimentos ricos en almidón, aperitivos y lácteos tiene mucho que ver con el ambiente que le rodea.
Es decir que aquellos alimentos que nutren menos, son afortunadamente, aquellos más fáciles de evitar ya que dependen de que estén o no en su ambiente. ¡Tan fácil como reducirlos de tu lista del super!
Mito 4: Anímale a probar un bocado
Mientras que a muchos peques no les afecta la regla de sólo una probada, al comedor selectivo sí que le afecta ya que suele ser más sensible al sabor y textura del alimento. En un estudio, se encontró que los peques que son menos melindrosos, son capaces de probar una nueva fruta por imitación e impulso, mientras que los selectivos lo hacen mejor sólo por imitación.
El comer no es un proceso de dos pasos (sentarse y poner comida en la boca) para los peques. El aprender a comer es algo complejo con una empinada curva de aprendizaje.
De acuerdo a la especialista en alimentación Kay Toomey, los comedores selectivos pueden llegar a necesitar hasta 25 pasos antes de estar listos para poner alimento en su boca.
Mientras tanto, sigue ofreciendo variedad a tu peque, asegúrate que todas las opciones son nutritivas y permítele tomar la decisión sobre qué prefiere.
Mito 5: Que no coma: no se morirá de hambre
Es común escuchar los consejos de decirle a los niños: “come esto o no comerás”.
Este enunciado tan riguroso se siente intuitivamente mal para muchos mamás y papás. El resultado es que se van al otro extremo y ofrecen a sus peques lo que quieran hasta que coman.
¿Qué pasaría si abordáramos otros temas de aprendizaje de esta manera? Imagina que un niño tuviera dificultades para leer y entonces le forzamos a leer la misma novela que nosotros estamos leyendo. Claro que no, ¿no? Lo normal sería que practiquen con algo un poco más alto de su nivel o que les ayudes un poco. Que aprendan a leer con libros para su edad no nos hace pensar que son los libros que van a preferir leer toda su vida ¿no?
Nosotros podemos apoyar a nuestros peques al comer juntos, teniendo la seguridad de que habrá siempre algo en la mesa que puedan comer, ofreciendo variedad de alimentos y tomándonos el tiempo de enseñarles sobre la comida y sobretodo siendo un buen ejemplo.
Entre más aprendan y se familiaricen con la variedad de comida, sin presiones, más van a ampliar su gusto.
El comedor selectivo es solo un recordatorio de apoyo que debemos dar a los peques tal como en cualquier otra habilidad que les toca aprender – matemáticas, leer, andar en bicicleta – y que aprenderán muy bien durante la infancia.
No podemos esperar que tengan todo aprendido en cuanto a comer a los 4 o 5 años, ¡oh no!, eso es un aprendizaje que toma mucho más tiempo.
¿Qué tal? ¿Te relaja saber que si habías pensado que tu peque es comedor selectivo es parte normal de su desarrollo? ¡Espero que sí! Y recuerda, el ejemplo hace mucho más que lo que le dices. Enfocate tú en ser un buen modelo para tu peque.
Y bueno aunque este tema no es mi especialidad profesional, puedo decirte que el tema alimentación me apasiona y por experiencia propia te puedo decir que es muy satisfactorio saber que estás nutriendo a tu cuerpo de la mejor manera posible cuando así lo haces.
Te animo a transmitir este mensaje a tu peque: Tú eres responsable de tu cuerpo, tú y sólo tú lo tendrás toda la vida. Tu trabajo es ayudar a tu peque a saber qué le beneficia para que después prefiera lo que le nutre de manera casi inconsciente.
¡Ah! porque lo que sí que se ha visto en estudios es que cuando dormimos bien, tendemos a tomar decisiones más saludables para alimentarnos.
Así que si quieres que te ayude a ti a mejorar tu sueño o a mejorar el sueño de tu peque para que así mejore el sueño de toda la familia ¡Puedo ayudarles!!! ¡Escríbeme!
Un abrazo,
Tami
COHERENCIA, CONEXIÓN, CONFIANZA Y CALMA
Referencias externas
- El presente artículo es una adaptación de: 5 myths about picky eating and the truths parents need to know


