¿Cómo y cuando dar el gran paso de cuna a cama?
Hace unos años, se detonó en mi cabeza el pensamiento: “¿Será momento de pasarle de cuna a cama?” ¿Sabes a raíz de qué?
Ah, pues fue cuando nuestra segunda hija tenía 2 años y dos meses que ¡Aprendió a salirse de su cuna! Y… ya sabes cómo es esto, una vez que aprenden algo nuevo quieren “desgastar su nuevo juguete”, es decir, quieren seguir y seguir haciéndolo.
Lo más curioso es que a los dos días una antigua cliente me escribió que su peque seguía durmiendo muy bien una vez que se dormía… Lo malo era que antes de conseguirlo tenía su sesión de salir y entrar a su cuna. Me sentí acompañada jeje.
Así que, si por una u otra cosa estás pensando en cómo hacer la transición de cuna a cama sigue leyendo que aquí te contaré sobre esta transición para que tengas los mayores elementos posibles y hagas de esta una transición agradable y sobretodo dada la importancia de dormir bien ¡Que todos sigan durmiendo!
Las posibles razones por las cuales te planteas hacer la transición de cuna a cama
Si empiezas a plantearte esto, quizá te habrás dado cuenta de lo cierto que es el dicho de que el “el tiempo pasa volando”… Aún recuerdas el día que nació tu bebé y de repente ya estás pensando en hacer esta transición a su nuevo lugar para dormir.
Para ello puede ser que estés motivada por diferentes razones y quiero empezar por mencionarlas, así si te sientes identificada podrás entender mejor cómo llevar a cabo este proceso. Y si hubiese una que se me pasó ¡Escríbeme! Me encantará que me la cuentes:
- Tu peque ha aprendido a salirse de su cuna y temes que al intentarlo en medio de la noche pueda hacerse daño, es decir, es un tema de seguridad.
- Has decidido pasarle a su habitación y no tienes claro si ya hacerlo directamente a una cama o conservar su cuna, en este caso vamos a indagar mejor tu caso particular ¡Sigue leyendo!
- Viene un nuevo bebé a casa y quieres usar la cuna para el bebé y de una vez cambiar al mayor a una cama. Como en el punto anterior, sigue leyendo para que valores si es el momento adecuado o esto podría significar que tendrás compañía constante al atender los despertares del nuevo bebé.
- Si alguien te dijo que como no duerme lo que “tienes que hacer” es pasarlo a una cama. En este caso, te adelanto que al verse con mayor libertad la cuestión podría hacerse más retadora.
O simplemente te gusta anticiparte a los cambios para preparar las cosas con tiempo…
La seguridad de tu peque es primero
Empiezo por lo que considero más importante de todo, la seguridad para tu peque.
Vamos a dar por hecho que hasta ahora tu peque ha dormido en su cuna, cuando se ha despertado te llama, acudes y le ayudas con lo que necesita.
En todo momento tú sabes si está en un espacio en el cual no puede haber objetos que pueda meter a su boca que no sean adecuados, o sabes que no puede meter sus deditos en enchufes u otros lugares donde un accidente sería verdaderamente lamentable.
Así que, la primera pregunta es: Si decides hacer el cambio de cuna a cama, ¿Tienes la seguridad de que si baja de su cama mientras tú duermes o no estás pendiente, la zona está libre de peligro?
En base a esto tenemos el primer punto importante a considerar:
Antes de cambiarle a una cama asegurate que el espacio por el cual puede circular sea seguro, que no pueda abrir cajones/armarios con objetos que representen un peligro y que al circular, si sale de su habitación, no pueda caer por las escaleras o algún hueco indeseado.
El siguiente punto respecto a su seguridad es que quizá te estás planteando hacer el cambio de cuna a cama porque te preocupa que caiga al intentar salir de su cuna y que si haces el cambio de cuna a cama, evitas ese riesgo. Lo que me pasaba a mi.
Si este es tu caso, te recomiendo seguir leyendo que más adelante te hablaré sobre el control del impulso. De esta forma podrás decidir en base a tus preferencias y reforzar aquello que hayas decidido hasta crear el nuevo hábito.
Por lo pronto puedo decirte que si tu peque es capaz de salir de su cuna, vigiles que no haya dentro de esta ningún objeto (juguetes grandes, peluches, etc.) que pueda estarle sirviendo de escalón o que su cuna no está al lado de un radiador por el cual trepa y le es más sencillo salir.
Asegurate que la cuna está en la posición del colchón más bajo ya que si no es así, es tan fácil como ponerlo en la posición en la cual la barandilla queda a unos 60cm de altura.
Y por si acaso, pon algo mullido al lado de la cuna por si consigue salir y cae que sea en algo que amortigüe mejor el golpe.
Si aún así se sale, regrésale a su cuna con la mínima interacción posible y sólo di: “no trepar”. Se firme pero no le grites, trata de quedarte fuera de su cuarto fuera de su vista pero que puedas verle, cuando empiece a subir su pierna repite “no trepar”. Recuerda, firme sin gritar y continua poniéndole en su cuna si es necesario.
El control del impulso
Te voy a contar lo que estas palabras que cuando en un inicio escuché me sonaron áridas, ya verás que me vas a entender muy bien: El control del impulso se refiere a la capacidad de controlarnos a nosotros mismos en cuanto a nuestras emociones y deseos.
Si alguien no tiene control del impulso (o no lo ejercita) y se le antoja ponerse a saltar en el sofá, da igual cuantas veces le hayas dicho que no lo haga, su deseo es saltar en el sofá y es justamente lo que hará.
Si tu no tuvieses control de tus impulsos podrías quitar el delicioso plato de otro comensal en un restaurante al entrar muerta de hambre… ¡Afortunadamente la mayoría de nosotros sabemos controlarnos!!
En nuestro caso, hay situaciones que ponen a prueba esta habilidad que hemos ido desarrollando con los años… Pero ¿Qué pasa en el caso de nuestros peques?
Pasa que este control del impulso empieza a desarrollarse alrededor de los 3 -5 años ya que va en relación con el desarrollo de la parte frontal del cerebro (la cual no se desarrolla por completo hasta los 20 años).
Esto no quiere decir que tu peque no pueda entender límites, pero requiere más paciencia de tu parte y el comprender que hay cuestiones que no puede hacer porque su nivel de desarrollo aún no está a la altura, puede ayudarte a no tomarte como ofensa personal cuando tu peque actúa de forma diferente a como se lo has pedido.
De hecho, técnicas como modelar el comportamiento que quieres ver y sobretodo modelar cómo tú te autorregulas por medio de la respiración ¡Son grandes aliados!
Este control del impulso tiene un reto mayor cuando hay un factor de estrés agregado.
Si volvemos a nuestro tema: si a tu peque le cuesta el momento de ir a dormir porque sabe que es ese momento de separación contigo y no quiere pederse de todo eso que ha visto que sucede, es muy lógico pensar que el pedirle que permanezca en un lugar del que sabe que puede salir (cama) sea más retador ¿no?
¿Cuál es la edad ideal para cambiar a mi peque de cuna a cama?
Ya sabemos que cada peque, cada familia es un mundo. Lo que aquí voy a decir es una recomendación general que toma en cuenta que tu peque empiece a tener control de sus impulsos.
La recomendación general es pasarles mínimo a los 2 años y medio aunque si puedes esperar a los 3 años aún mejor.
Supongamos que actualmente tu peque duerme cómodamente en la cuna. Pasarle a una cama antes de esta edad tiene más probabilidades de que al sentir esa libertad, algo que antes no representaba un reto: que se quedara en su lugar para dormir, ahora sí.
Por tanto si puedes elegir, espera un poco.
También es cierto que para muchos peques su cuna es un lugar más acogedor, por lo cual hay a quienes el paso a cama en un inicio les agobia, es como si perdiesen esa sensación de refugio y seguridad.
Como te decía en un inicio, cada peque es un mundo. Si has visto que tu peque habla de amiguitos o primos que duermen en “cama de mayores”. Si puede articularlo, es una buena señal de que tiene la habilidad verbal de entender las reglas de la cama de mayores.
En su guarde duerme en una camita Montessori o colchón en el suelo ¿Por qué no podría hacer eso en casa?
Quizá al plantearte el cambio se te ocurrió pensar esto. De hecho puedo decirte que con muchos peques con quienes he trabajado antes de comenzar dormían la siesta en su guarde pero en casa no.
La guarde ofrece todo un entorno,unas rutinas que apoyan mucho esa magia que hacen de que muchos peques puedan dormir con sólo un adulto o dos.
Otra pregunta que podría surgirte es: Si hay bebés que desde que nacen duermen en camita Montessori ¿por qué le doy tantas vueltas a pasar a mi peque que ya es mayor de cuna a cama montessori?
Entonces te diré: ¿Conoces al filosofía Montessori?¿Has visto que uno de los principios que tiene es dar al peque la autonomía de decidir qué hacer dentro de su espacio seguro?
Cuando un bebé tiene una habitación Montessori apropiada, está toda la habitación preparada para que si el bebé quiere levantarse en medio de la noche a jugar, saben que estará completamente seguro.
No es sólo una cama en el suelo en vez de una cuna, es todo el entorno y la filosofía que hay detrás lo que apoya que la cama montessori sea apropiada para el bebé.
Cómo hacer la transición, los preparativos antes de cambiarle de cuna a cama
Y ahora sí, después de todo lo que te he contado, has decidido que sí, que es el momento de hacer la transición de cuna a cama para tu peque. ¡Vamos allá!
La nueva cama la utilizará por unos cuantos años, por tanto, si puedes hacerlo prepara el cambio con tiempo.
Si vas a cambiarle de habitación, empiecen por decorar la nueva habitación juntos un par de semanas antes. Si es un espacio que no utiliza habitualmente, procura momentos de juego y que duerma ahí algunas siestas. Que vaya haciendo suyo el nuevo espacio.
Para hacer la transición más suave, podrías pasar su cuna a la nueva habitación procurando ponerla en el mismo lugar donde pondrás su cama. Es una muy buena manera que empiece a acostumbrarse a la forma de ver su habitación al estar tumbado.
Igualmente, si ya duerme en habitación propia, y el cambio sólo será de cuna a cama, procura poner la cama en la misma posición en la que estaba la cuna, tomando la puerta como referencia. A muchos niños les gusta tener la cama contra la esquina y una barrera del otro lado.
Para la nueva cama podría ser muy divertido comprar juntos la nueva ropa de cama, elegir los peluches con los que va a dormir y en el momento de armar la nueva cama que te ayude a hacerlo.
Y ahora sí, ya que todas sus cosas estén en su nueva habitación, puedes elegir “La gran fecha del cambio”. Recuerda ser paciente, esto es un cambio y necesitará tiempo para adaptarse.
Usa una barrera para evitar que se caiga y antes del momento de dormir la primera noche en su nueva cama, explícale lo importante de quedarse ahí toda la noche hasta la mañana siguiente, ya que así como cuando estaba en su cuna, la hora de dormir es para dormir, en cama sigue siendo igual.
Recuérdale que antes de irte tu a dormir le irás a ver y las primeras noches quédate cerca de su habitación. Si se llegara a salir, rápida y silenciosamente regrésale a su cama, arrópale y recuérdale que debe quedarse ahí a dormir toda la noche. Y si necesita algo que te llame y tú acudirás.
Conclusiones: Decide con coherencia y se constante para establecer el nuevo hábito
Si tu has decidido que es momento de hacer el cambio de cuna a cama, ya está, es lo que haces. A la vez considera que puede llevar a tu peque unos días adaptarse al cambio, se paciente y muy constante.
La constancia mientras eres firme pero cariñosa te ayudará a establecer el nuevo hábito de permanecer en su cama aunque pueda salir.
Cada peque es único por lo cual es muy importante estar atenta a las señales que te da. Lo que te resultó con uno, no necesariamente te tiene que funcionar con su hermano o hermana. Lo esencial es tener reglas claras y constancia, ¡mezclado con mucho amor, besos y abrazos!!!
Y si la cuestión a resolver es que tu peque pueda dormir bien y no sabes cómo hacerlo, ni en cuna, ni en cama ¡Puedo ayudarte! Escríbeme que estaré encantada de hacerlo.
Un abrazo,
Tami
COHERENCIA, CONEXIÓN, CONFIANZA Y CALMA
Referencias externas:


