Si llegaste aquí buscando respuesta a ¿Cómo dormir a un recién nacido?, quiero empezar por contarte que tu recién nacido, al igual que el resto de humanos, dormirá cuando su cuerpo lo necesite, siempre y cuando hayas creado las condiciones adecuadas para que lo consiga. Por tanto, dormir a un recién nacido puede requerir paciencia y adaptación.
Cuando piensas en cómo dormir a un recién nacido, es fundamental entender que el entorno juega un papel crucial para que pueda descansar adecuadamente.
Lo que pretendo al decirte esto es quitarte la «carga» de que es tu trabajo hacerle dormir, porque no lo es. Tu trabajo es ayudarle a tener el entorno adecuado y a relajarse para que pueda dormir cuando su cuerpo lo necesite (que en el caso de los recien nacidos, es bastante a menudo).
Importancia y cómo es el sueño de un recién nacido
Gracias al sueño, el cerebro de tu bebé consigue desarrollarse de manera óptima. A la vez, hay que considerar 2 necesidades muy importantes a cubrir en estos primeros meses: La alimentación y el crear y fortalecer el vínculo contigo.
Supongo has escuchado que el sueño evoluciona con el tiempo y esto es muy cierto, de hecho, es algo que sigue y sigue cambiando en cada etapa de nuestra vida: adolescencia, adultos jóvenes, adultos mayores…
Por esto mismo, viene genial entender cómo es el sueño en cada etapa, así evitas ver como anormal algo que es completamente normal.
Y como lo que titula esta publicación es cómo dormir a un recién nacido, te voy a contar de su sueño en las primeras 6 a 8 semanas de tu bebé.
Te adelanto que dormir bien es algo que se desarrolla y necesita varias cosas, es una combinación de obtener el sueño que necesitas y asegurarse que este sea de calidad.
En estos primeros meses, si tu bebé está pasando por un período de crecimiento, requerirá dormir más. Habrá otras ocasiones en las que según la etapa de desarrollo en la que esté, aunque necesite dormir, le costará más trabajo conciliar.
A la vez, hay un mensaje muy importante que procuro siempre repetir: Estrés y sueño no se llevan. Por tanto, si dormir a tu recién nacido es uno de los más grandes retos a los que te has enfrentado, lo primero que te animo a hacer es que sueltes el control de su sueño y lo cambies por dirección de su sueño.
Como te dije al inicio, tu trabajo es propiciar las condiciones adecuadas y ayudarle a relajarse, lo que no puedes hacer es que se duerma cuando tu quieres que se duerma. Su cuerpo lo hará cuando lo necesite. ¿Entiendes este balance? ¡Espero que sí!!
Es normal que las primeras 6 a 8 semanas de vida de tu bebé sean impredecibles en cuanto a patrones de sueño a todas horas y esto es porque aún no están instaurados sus ciclos de sueño de día y noche.
Prepárate a pensar que es totalmente normal que despierte cada 2-3 horas (tanto de día como de noche). Su estomago es tan pequeño que necesita despertar para comer y mantener sus necesidades satisfechas. A la vez, dormir es una necesidad que todos tenemos, por tanto, lo mejor para lograrlo es crear un plan incluyendo en él a las personas que puedan apoyarnos. Esto nos lleva a la siguiente sección.
Crea un plan para tu descanso también
Sé que lo que titula esta entrada es referente a como dormir a un recién nacido, pero para ayudarle a cubrir esta necesidad, es esencial tener en cuenta que también es muy importante cubrir tus propias necesidades.
Ahora ya sabes que así como tu bebé aún está muy lejos de andar, está también lejos de dormir igual que tú. Como te adelanté en la sección anterior, puede ser completamente normal que despierte cada 2 a 3 horas por lo cual un reto a tu creatividad es conseguir: Cómo sí, obtener el descanso mínimo necesario que tu cuerpo necesita.
Gracias a diversos estudios, se sabe que necesitamos un mínimo de 5 horas y media de sueño promedio al día para cubrir nuestras necesidades más básicas de sueño y sí, aunque lo ideal sería hacerlas de un sólo tirón, también pueden ser en un período de 24 horas.
Yo sé que esto se aleja de lo ideal para toda la vida, recuerda es sólo una etapa y ya verás que entre más busques proveerte descanso para ti, mejor irás encontrando la manera de conseguirlo.
Así que aquí van estos siguientes consejos:
Duerme cuando tu bebé duerme: aunque sea difícil y ¡haya tantas cosas que hacer!, aprovecha sus siestas para descansar y/o ve a dormir a la misma hora que tu bebé inicia su sueño nocturno.
Acepta la ayuda que te ofrezcan: Cocinar, limpiar, hacer compras, etc etc. Encuentra la manera de enfocarte en lo primordial que es crear ese vínculo con tu bebé y procurar el descanso de ambos.
Comparte las tareas: si tu pareja o familiares pueden ayudar, repartan responsabilidades para que ambos puedan tener bloques de sueño más largos. Mínimo de 3 horas, ideal de 5.
Recuerda que este período no durará para siempre. Con el tiempo, los patrones de sueño de tu recién nacido empezarán a estabilizarse, a la vez, priorizar tu descanso te ayudará a ser mejor mamá y a aprovechar mejor el tiempo que tengas para hacer otras cosas.
Ayuda a tu bebé a diferenciar el día de la noche
Los recién nacidos tienen una tendencia (que poco a poco va desapareciendo) a dormir durante el día en medio del ruido y actividad y estar más despiertos por la noche. Quizá lo notaste cuando estabas embarazada, que durante el día casi no se movía y por la noche sí.
Aquí te va la buena noticia: ¡Puedes ayudar a ajustar su reloj interno desde la primera semana de nacido!… ¿Y cómo?
Consejos durante el día:
Exponle a la luz del sol: Sácale a pasear en la mañana o primera horas de la tarde. La luz del sol le ayuda a regular su ritmo circadiano. El beneficio será mutuo, ya que tú también recibes la luz y realizas algo de actividad física, esencial para ayudarnos a que nuestro sueño sea de mayor calidad.
Conecta: En sus momentos de estar despierto, haz crecer el vínculo, aprendan a comunicarse, esto sólo te lo dará la convivencia ya que cada bebé es un mundo. Cántale, muestrale objetos de diferentes texturas y colores mientras le sujetas en brazos ¡Le acompañas a descubrir el mundo!
Consejos durante la noche:
Reduce la intensidad de la iluminación: Lo ideal es que sea una hora antes de su hora de dormir, empieza a ayudar a su cerebro a saber que se acerca el momento de oscuridad, así como lo hace el sol que no se oculta en un instante.
Obscuridad para dormir: Si necesitas atenderle durante la noche ten una lámpara que de la mínima cantidad de luz necesaria y que sea roja, ambar o naranja. Una vez atendiste, vuelvela a apagar, a nuestro cerebro le viene mejor la oscuridad total para repararse por la noche.
Cuando despierte: Atiénde rápidamente sus necesidades (comer, cambiar pañal) de forma tranquila, silenciosa y de nuevo ¡A dormir! … Ayudale a sentar las bases de que la noche es para dormir y no para jugar.
Crea un ambiente propicio para el sueño
Ya sea que se trate de dormir a un recién nacido o «dormirte a ti», te comparto estas recomendaciones para favorecer el sueño de calidad.
Recuerda que cada intento de dormir a un recién nacido te acerca más a entender sus necesidades.
Finalmente, recuerda que saber cómo dormir a un recién nacido implica también cuidar de ti.
- Oscuridad total: Utiliza cortinas opacas o persianas, que no pase la luz externa.
- Evita pantallas: Los estudios han demostrado que el tipo de luz que emiten estos electrónicos (televisores, teléfonos, tablets) estimulan el cerebro y hacen más difícil conciliar el sueño y mantenerse dormido.
- Ruido blanco: Si a tu bebé le despierta cualquier ruido, el ruido blanco te ayudará a enmascararlo. Puedes emitirlo con una máquina de ruido blanco o con alguna app de tu móvil (manteniendo la pantalla apagada y bocaabajo para evitar la luz)
- Temperatura adecuada: Está demostrado que un ambiente fresco promueve un mejor descanso. Un parámetro es que sea entre 20 a 22 grados.
- Prueba envolverle: Durante los primeros meses puede ayudarle a hacer períodos de sueño más largos y ayudarle si es sensible al reflejo del moro. Eso sí recuerda ponerlo a dormir sobre su espalda y asegúrate de que duerme de forma segura.
Conclusión
Sé que habrá ocasiones en que dormir a tu recién nacido puede parecer un desafío. Lo más importante es entender que el sueño es un proceso evolutivo que se desarrollará con el tiempo.
Tu labor principal es proporcionarle un entorno en que sienta la seguridad de irse al mundo de sus sueños y que estarás ahí cuando despierte.
Fomenta hábitos saludables y asegurate de que también estás cuidando de tu propio descanso.
Y si necesitas ayuda, tanto para comprender mejor el sueño de tu bebé y a su vez asegurarte que estás sentando las bases adecuadas para que su sueño evolucione de la mejor manera posible ¡Puedo ayudarte!. Contáctame, estaré encantada de ayudarles a conseguir noches de descanso.
Un abrazo,
Tami
COHERENCIA, CONEXIÓN, CONFIANZA Y CALMA


