La respuesta rápida, si nos referimos al sueño nocturno, es SÍ. Dormir con luz por la noche afecta nuestro sueño.
Sigue leyendo que lo más importante es que entiendas los porqués de las cosas para que las cosas las hagas por convencimiento propio y no por seguir un consejo a ojos cerrados.
Adelanto que también tocaré el tema pantallas y que este es un tema para el sueño de toda la familia, es decir que aplica tanto para ti como para tu peque así que ¡Vamos allá!
¿Crees que nuestros antepasados se planteaban dormir con luz?
La pregunta parece que tiene una respuesta muy obvia: “Pues no porque no existia la luz artificial”. Sin embargo, algo tan básico como esto se nos ha olvidado y sin querer vamos contra la naturaleza.
Dormir es parte de nuestra biología, es algo que nuestro cuerpo sigue necesitando después de años y años de evolución. Por tanto, si nuestro cuerpo necesita dormir para estar bien, ¿Por qué dormir bien es algo que le cuesta a buena parte de la población?
Te voy a poner un ejemplo para que entiendas hacia donde te quiero llevar: Piensa en un coche de marchas, si sabes conducirlo, el coche, funciona bien y te lleva a donde tú lo necesitas sin problema. Pero ¿qué pasa si haces cosas raras y lo conduces de una manera en la que no está pensado?
Pues que quizá no anda… o se te cala a cada rato… ¡Una tortura de viaje!
Igual tu cuerpo, si pretendes cambiar de marcha sin pisar embrague o vas en la marcha equivocada, te lleva a donde le digas pero ¡Puf! con un sufrimiento innecesario.
¿Ves a donde quiero llegar?
A que seas consciente que la naturaleza, tu naturaleza es mucho más fuerte que los avances tecnológicos y que por tanto ir en contra de ella (como por ejemplo dormir con luz) trae las consecuencias que ahora vemos: No poder dormir bien cuando es algo que tendríamos que conseguir con tanta facilidad como respirar.
Luz de día y Obscuridad de noche… Dormir con luz, no cuadra ¿no?
Imagina que viajas en el tiempo, antes de que existiera la luz artificial:
¿Crees que el sol se podía encender al darle al interruptor y apagar al volverle a dar? o ¡mejor aun! ¿Crees que se podía atenuar para poder dormir con luz a demanda? jejje
Bueno, pues nuestro cuerpo, resultado de millones de años de evolución ha tomado las señales de la naturaleza para hacer cada unos de sus procesos cuando es momento. ¡Mira lo que nuestro cuerpo hace lo que hace sin tener que pensar en ello!
Procesos que suceden por el día:
Producción de cortisol: Esta hormona que ha sido muy “satanizada” la necesitamos en niveles adecuados para funcionar bien. Nos ayuda a despertarnos, mejorar nuestra atención, coordinación física y regular el metabolismo energético.
Inhibición de la melatonina: Esta hormona induce al sueño, con la luz solar se suprime su producción.
Vitamina D: La luz UVB estimula la síntesis de vitamina D en la piel. Es esencial para la salud de nuestro esqueleto, nuestro sistema inmunológico y el bienestar general.
Reloj biológico central: El núcleo supraquiasmático del cerebro que está conectado con la retina, interpreta la luz para coordinar funciones como la temperatura corporal y liberación de hormonas.
Movimiento intestinal: El sistema digestivo tiende a estar más activo por la mañana, esto es impulsado por la motilidad intestinal que sigue un patrón circadiano y nos asegura que evacuemos de forma eficaz los desechos acumulados durante la noche.
Mejor regulación de la glucosa: Durante el día es más eficiente el procesamiento de la glucosa y la sensibilidad a la insulina que es cuando el cuerpo, típicamente, necesita más energía para actividades.
Respuesta inmune mejorada: Durante el día, los niveles de ciertos componentes del sistema inmune como lo son los linfocitos son más dinámicos. Esto mejora la respuesta frente a las infecciones.
Procesos que suceden por la noche:
Reducción de cortisol: Gracias a que estos niveles disminuyen, el cuerpo puede relajarse y descansar.
Producción de melatonina: La falta de luz activa la liberación de melatonina por la glándula pineal. Esto nos ayuda a preparar nuestro cuerpo para el sueño.
Recuperación celular y homeostasis: Durante la ausencia de luz, el sistema nervioso parasimpático es el que domina y regula (durante el sueño) los procesos de reparación celular (el sistema digestivo regenera su barrera epitelial y la piel repara el daño del día) y regulación metabólica.
Consolidación de la memoria: Durante el sueño profundo, el cerebro procesa y almacena la información adquirida durante el día.
Aumento de la hormona del crecimiento: Esta hormona alcanza su pico durante el sueño profundo y es la responsable de facilitar el crecimiento y la regeneración de tejidos (algo que necesitamos durante toda nuestra vida).
Disminución de la motilidad intestinal y producción de saliva: Por la noche se ralentiza la actividad del tracto gastrointestinal (ya que el dormir es momento de no comer) y se disminuye la producción de saliva para reducir el riesgo de aspirarla durante el sueño.
Variaciones en la temperatura corporal: La temperatura sube levemente en las etapas iniciales del sueño y baja en las posteriores, este descenso favorece la reparación celular y mejora la calidad del descanso.
Es un ciclo creado para repetirse cada 24 horas
Que este ciclo pueda repetirse cada día-noche en su adecuado equilibrio, nos ayuda a mantener nuestra salud física y mental.
Interrumpir estos patrones que es como estamos diseñados para funcionar es una de las grandes razones que puede provocar alteraciones en el sueño, el metabolismo y el bienestar general.
¿Ves ahora la importancia de establecer una rutina constante de dormir-despertar?
La luz de la naturaleza y sus nutrientes
La luz del sol está llena de nutrientes que podemos recibir gracias a las diferentes longitudes de onda de colores que desencadenan tareas específicas en el cuerpo. Es la mezcla de estas frecuencias, el brillo y el momento del día lo que determina estos efectos:
Antes del amanecer: Predomina la luz infrarroja. Esta luz nos ayuda a expandir nuestra “Batería de agua EZ” que es el agua estructurada dentro de las células y prepara el cuerpo para el día.
Cerca del amanecer: Aparece una mezcla de luz roja e infrarroja. Esto impulsa la producción de ATP en las mitocondrias ¡Es la energía de la célula!
En el amanecer: Hay una mezcla de luz azul y roja. Esto señala a las mitocondrias que produzcan pregnenolona, que es un precursor del cortisol y hormonas sexuales. En este momento se determina si el cuerpo prioriza la producción de hormonas para hacer un bebé o si estamos bajo estrés lo da a la producción de cortisol.
Cuando el sol está a 10º sobre el horizonte: Tenemos luz UVA y al captar esta luz: Los aminoácidos aromáticos de nuestros ojos producimos serotonina, dopamina y norepinefrina (para regular estado de ánimo, apetito y energía).
La luz del sol de mañana incita la producción de hormonas y su equilibrio, por lo cual se ha visto que cuando hay cuestiones hormonales, el paciente no está recibiendo una luz adecuada.
Cuando el sol está a 30º: Tenemos UVB. Se estimula la producción de vitamina D en la piel.
Después del medio día: Las frecuencias comienzan a desaparecer en el orden inverso al que llegaron.
Al atardecer: La luz azul desaparece del ambiente. Esto es lo que señala que viene la noche. La luz del atardecer tiene mucha luz roja e infrarroja que ayudan a sanar la inflamación, dan apoyo a la funcion de las mitocondrias.
¿Lo ves? Es como si cada tonalidad fuera encendiendo diferentes funciones en nuestro cuerpo ¡Es maravilloso!
A la vez, no sé si te fijaste que la última parte de la luz del sol, carece de luz azul… ¿Qué crees que sucede cuando después del atardecer vemos pantallas, las cuales emiten luz azul? ¿Qué crees que pasa si te vas a dormir con luz?
¿Puedes imaginarlo? Ahí tenemos nuestros ojos captando estas tonalidades que van en armonía con nuestros procesos corporales y de repente metemos una luz que se sale por completo de aquello a lo que nuestro sistema se ha adaptado por años y años.
Vale… Dormir con luz y ver pantallas después del atardecer no es lo ideal pero…¿Qué sí puedo hacer? ¡Mira estos consejos!
Me parecía importante contarte todo esto para que entiendas el por qué de estos consejos los cuales curiosamente tienen que ver con un regreso a lo natural, para dejar de ir contracorriente y al contrario, fluir.
- Si necesitas luz para atender a tu peque procura que sea sólo para ese momento y que sea de tonalidades roja, naranja o ambar (así como si encendieras «la antorcha» en tu cueva).
- Mira la luz del amanecer con ojos desnudos (esto es, sin gafas, sin lentillas o lentes de contacto, sin un vidrio/ventana de por medio) por al menos 3 minutos. Procura esto entre las 7 a las 9 de la mañana. Y si vas a la playa, procura evitar las gafas de sol (o al menos quitarlas por momentos) ya que no dejan que tus ojos reciban la señal adecuada para producir la melanina que protege a nuestra piel.
- Procura estar al exterior por al menos 20 minutos ¡¡El parque mientras llevas a tu peque cuenta!!
- Minimiza la luz azul artificial, sobretodo después de la puesta del sol:
a. Cuando estás en interiores alrededor de luz artificial utiliza gafas para bloquear la luz azul “Blue blockers”
b. Procura apagar pantallas 1 o 2 horas antes de dormir. Si es inevitable, utiliza filtro de pantallas rojo/naranja
c. Apaga las bombillas siempre que puedas
d. Has pausas para tomar la luz natural
- Duerme lo más a obscuras posible – Se ha visto que así como la luz del sol es muy positiva durante el día, la obscuridad por la noche también lo es. Así que nada de dormir con luz ¡eh!
Y si aún recibiendo la luz del sol adecuada por el día y la oscuridad por la noche tu cuerpo o el de tu peque no consiguen dormir como la naturaleza nos diseñó para hacerlo y ser nuestra mejor versión ¡Puedo ayudarte!
Puedes contactarme en cualquiera de las maneras que prefieras, por el formulario, por correo, programando una llamada o por whatsapp ¡Tu decides cuando empezar a dormir bien y yo te ayudo!
Un abrazo,
Tami
COHERENCIA, CONEXIÓN, CONFIANZA Y CALMA
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